mayo 16, 2007

Adivinen que hice la mañana del 10 de Mayo…

Yo se que ya muchos habían perdido las esperanzas, varios habían tirado la esponja y otros directamente creían que ni un milagro de San Alberto Hurtado lo iba a lograr… pero pasó: renové el carnet de manejar.

Para los que no saben, me obligaron a sacar el carnet a los 19 y a los pocos meses choqué. Eso fue la demostración empírica que necesitaba para demostrar que el mundo de los autos y yo, no teníamos nada que hacer juntos.

La última vez que manejé en Santiago fue un día que el papá que había salido a andar en bicicleta y decidió mirar muy de cerca el suelo. La última vez que manejé en ruta fue para el funeral de la abuela Essie en Córdoba. Unos meses mas tarde, mi carnet venció.

Y ahí estaba yo, haciendo la fila, con mi carnet vencido hace 3 años y casi 8 meses… Lo tenía como tarea de mi jefe desde Marzo del año pasado y como compromiso con Jorge hace bastante (¿5 meses?), pero el empujón que faltaba vino donde menos esperaba: en una reunión de área. Jaime comentó que sería lindo festejar cuando yo tuviera mi carnet y la Roxana hiciera (por fin) su tesis. La Roxana, dijo que hasta que yo no sacara la licencia, ella no lo iba a hacer y que como iban las cosas, seguro que tenía hasta fines del 2007. Listo, dio en el clavo: me picó el orgullo. En ese mismo minuto, decidí que al día siguiente iba a estar en donde fuera que se sacara el dichoso documento.

Contra todos los pronósticos, no solo me lo dieron, sino que además por 6 años y sin restricciones. Ahora solo falta salir a practicar… ¿algún voluntario?

P.D.: Les debo la foto. Cosa rara, salió decente.

mayo 14, 2007

En el camino aprendí

Esto, estaba escrito en la parte de atrás del cuarto de la Chicho en Córdoba. Me encantó y como no lo alcancé a copiar, la Jose me lo regaló. Ellas creían que era anónimo, pero gracias a internet vi que es de un cantautor argentino que se llama Rafael Amor. Ojalá les guste (y yo pueda escribir alguna vez así)

EN EL CAMINO APRENDI

En el camino aprendí, que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver, ni que escuchar es oír.
ni lamentarse es sentir, ni acostumbrarse es querer…

En el camino aprendí, que andar solo no es soledad
que cobardía no es paz, ni ser feliz sonreír.
Y que peor que mentir, es silenciar la verdad.

En el camino aprendí, que puede un sueño de amor
abrirse como una flor, y como esa flor morir,
pero en su breve existir, ser todo aroma y color.

En el camino aprendí que la humildad no es sumisión
la humildad es ese Don que se suele confundir:

NO ES LO MISMO SER SERVIL,
QUE SER UN BUEN SERVIDOR.

Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír,… aún teniendo que llorar.

Cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir…

Descansar acaso debes, pero nunca desistir.

CUANDO TODO ESTÉ PEOR…
MÁS DEBEMOS INSISTIR.

mayo 13, 2007

Fin de semana en Buenos Aires (4 - 6 Mayo)

Cuando me despedí de todos en el campo, les dije que no nos veríamos hasta Octubre... para que vean que "uno propone pero Dios dispone", me salió un viajecito de fin de semana a Buenos Aires. Ganas nunca me faltan, pero es que ahora la excusa era buenísima: se casaba una compañera del colegio. Como para darme el empujoncito final, me di cuenta que ese mismo fin de semana iba a estar de cumpleaños Agustina (¡8 añitos!). Así que nada, saqué pasajes, pedí medio día el viernes 4 y partí.

Agus soplando las velitas en el asado que hicimos el viernes en la noche

¿Alguna vez les conté lo mucho que odio andar en avión? Supongo que si, para el viaje a USA hace casi un año. Bueno, por norma general, no duermo la noche antes de salir de viaje, pero si el viaje es en avión, la probabilidad sube automaticamente al 100%. Leer que el radar de Ezeiza no funcionaba, no ayudó mucho. Bueno, dejando mis aprehensiones de lado, me fui al aeropuerto con mi mejor cara.

El viaje fue tranquilo y de hecho aproveché de dormir un poco. Una vez que estuve en Ezeiza, fue como volver a casa... claro que una casa mas húmeda, nublada y calurosa. Era viernes, estaba lloviendo y era el horario de salida de los trabajos: la receta para un taco infernal. Pero por ahí dicen "sarna con gusto no pica" y tienen toda la razón.

Llegué a Alvear y ahí estaban Coteco y Lu con Juanita. ¡Que niñita mas linda y mas bien portada! Juntas, fuimos al super y después a la casa nueva de Cande... que ya no es tan nueva, porque se cambió hace casi 2 años, pero como yo no iba a BA desde antes de entrar a KC, para mi si lo era.


Ver a mis sobrinitas, valieron la pena el taco, el sueño, el viaje en avión y mucho mas. Que increíble como unos seres tan chiquititos sean capaces de alegrarme la vida sólo con un abrazo... La casa es preciosa. Lejos, terriblemente lejos, pero preciosa. Arnaud nos esperaba con las brasas listas para el asado y llegaron José, Cupete con Paula y Chiquita, Benja y Chico con Caro. Lo pasamos increible. Ahí supe que José había leído este blog. Casi lloro de la emoción!
El sábado había que levantarse temprano... y como allá es una hora más.... en fin, ya podré dormir en otra ocasión. Me fui caminando y salvo uno que otro cambio, la ciudad está igual. Iba derechito a Santa Fe, hasta que no aguanté la tentación de ver como había quedado Las Heras... así que me mandé y toqué el timbre. Por suerte estaba Polli y me hizo el tour. Está increíble. Dice Segunda que le faltan mil detalles, pero son solo eso: detalles. Me encanta ver que la casa que era de mis abuelos, siga en la familia y que ahora se vea tan luminosa, llena de risas y con vida. Llegaron Segunda y Upa, así que me quedé a almorzar... ¿cómo decirles que no si hace mas de un año que no los veía?.

Después de almorzar, Polli me acompañó toda la tarde en mis "trámites": algunas compras y la peluquería. Cuando me terminaron de armar los rulos, me avisó que Segunda me quería pintar, así que partimos de vuelta a Las Heras. Ahora se que sienten Su Gimenez y Chechi Boloco... me sentía una estrella de tv. Al final, era imposible no ir a buscar el vestido a Alvear y sacar las típicas fotos en la escalera de mármol... ay si esas escaleras hablaran!

Segunda es multifacética: me pinta y habla por movicom al mismo tiempo

El después

La misa del casamiento fue en el Pilar. La Vale se veía preciosa, igual que la Anita y la tía Ana María. Me encontré con un montón de compañeras de curso que no veía desde el asado a fines del año pasado. Muy entretenido. Por suerte no estaba lloviendo, así que pude darme el gusto de caminar por la avenida hecha una diosa (gustos de diva, vió?). El hotel Alvear es... el hotel Alvear. Cualquier calificativo que use, se queda chico, así que para que intentarlo. Ahí conocí a la gente que trabaja con Arnaud y las señoras, que eran todas super amorosas. Había una que hablaba muy gracioso (seguro que todos decían eso, pero de mi), le decían Flor y venía de Corrientes.

La fiesta, como casi todos los matrimonios en Argentina, aunque parece que los invitados chilenos no entendían mucho el concepto de "ronda" que es tan típico allá. Igual lo pasamos increíble, la música buenísima y el cotillón super original. Nos fuimos con Cande y Arnaud como a las 5:30... con la diferencia que yo solo cruzaba la avenida y ya estaba en el depto.

El domingo me costó, pero me levanté como a las 12. Me fuí a Las Heras a devolver la carterita que me habían prestado y Polli de nuevo me acompañó. Aplanamos la city! Caminamos hasta Santa Fe y desde ahí a la Avenida Florida. Se nota que es calle para turistas. Me quedo mil veces con Santa Fe. Cuando ya tenía sobredosis de tiendas y se nos habían acabado las librerías (iba con un libro en encargo), volvimos a Las Heras. Al rato llegaron Magda, Pía y Clarita, Vero hizo un stop en su estudio, así que nos dedicamos a la charla express antes de misa.

La despedida con Cande a la salida de Alvear

En la noche, fuimos con Coteco a comer al Patio Bullrich. Ahí se nos unieron mi mamá con sus amigas y Sara que iba mas tarde al cine con Javier. Cosa rara, no estaba tan lleno como otras veces. Después de la comida, volvimos al departamento e hice mi maleta. Solo dormí una hora antes de que llegara el remise. Dormí otra hora en el avión y antes de las 9 de la mañana, estaba en la oficina.

Por fin me encontré con mi almohada como a las 6:45 de la tarde y dormí de corrido hasta las 6:30 del día siguiente... pero es que tenía que aprovechar. Solo eran un poco mas de 60 horas en BA y había que sacarle el jugo.

En teoría, no vuelvo para allá hasta Octubre... pero quien sabe. A lo mejor me da por extrañar y me pego otra arancadita antes. Solo me falta una excusa.

abril 27, 2007

Semana Santa 2007

Semana Santa. ¿Qué les puedo contar de la que es para mi una de las mejores semanas del año? (La otra es la de mi cumpleaños). Dejar Atrás las preocupaciones de la oficina y las ventajas de la vida moderna: celular, electricidad, Internet… es una suerte de desintoxicación voluntaria. A eso súmenle un paisaje increíble y un porcentaje importante de “Uriburus” y pasa a ser la semana inolvidable.

Llegué a Córdoba el sábado en la mañana, después de 18 horas de viaje en bus, que incluyeron 3 horas parados en la aduana, un viejo que se dedicó en ese tiempo (y un poco mas) en pelear con medio continente, 2 películas (una mala y otra regular), repasar mil veces las canciones que tenía en mi fiel amigo mp3 y dormir mucho, pero de verdad mucho… cansancio acumulado que le dicen.

Almuerzo lunes 2 de Abril (¡¡¡Feliz cumple Clara!!!)


No los voy a latear con los mil y un detalles de lo que hice o no en Córdoba. Solo puedo decir que no compré taaaanto como todo el mundo cree (“hazte la fama…”) aunque puede ser efecto del típico resfrío que me agarra cada vez que cruzo la cordillera. Lo que si, puedo dar fe que es verdad eso que dicen de que el exceso de tiempo libre con un poco de imaginación causa problemas. Súmenle la fiebre y un poco de aburrimiento (el dolor de cabeza no me dejaba leer) y hacen estragos!!! Por buscar el apellido de alguien, sin querer lo llamé… mas detalles no voy a entregar y menos en un lugar tan publico como este… por las dudas voy a seguir alegando demencia temporal.


El domingo nos fuimos al campo. Los días ahí son mas o menos iguales: levantarse temprano (ventaja de dormir en una casa con sub 12), sentarse en la mesa y tomar café con leche con masitas y conversar, trasladar la conversación a la galería de alguna de las casas de la “Villa Uriburo” (gracias intendente!), seguir conversando en la cocina mientras se prepara el almuerzo, almuerzo (primero sub -12, después los grandes), partidos de fútbol, badminton o bañarse en el arroyo, sentarse en la mesa del té y seguir conversando, partidos de truco, un poco de lectura, comida y conversar o jugar a algo hasta que se apaga el motor o un poco mas. Como ven, full stress.


Casi me mataron por prestarles mi rouge rojo a las chicas... díganme si no se ven preciosas!!!


Este año alojé en la casa de Regina porque María Inés se cayó por las escaleras en Salta y no pudo viajar. Lamentablemente, nos perdimos la celebración del cumple de Clarita, la ilustre Emperatriz, que se quedó cuidando a la Reina Madre. Queda pendiente para el 2008.

Igual nos arreglamos con Cande para sacarnos una foto con Clara...

Como el martes y el miércoles varios tenían que trabajar, me quedé sola en la casa con Andrés y Caco. Lo cuento, porque en alguna parte tiene que quedar por escrito como me trataron. Yo, que creía que me iba a tocar hacer de Cenicienta, al final resulta que me trataron como reina. No moví un solo dedo. Ellos preparaban la comida, el desayuno… un lujo. Chicos, si necesitan que les firme una declaración de buen comportamiento para las novias, me avisan no más.


Hasta "hicimos" un asaditos de primos en la noche

Lo que no podía faltar es la invitada de piedra de todas las semanas santas: la lluvia. Veníamos zafando bastante bien, hasta que el jueves a mediodía se largó con ganas… obligados a hacer los asados adentro!


Almuerzo Viernes Santo: empanadas de vigilia y pizza a la parrilla!!!


La verdad, es que a lo mejor no parece tanto ni tan espectacular, pero poder conversar con primos y tíos que sabes que vas a ver en un año mas (salvo que alguien se case o se muera), ver como los niños hacen grupo aparte y se dedican a perseguir a las “abejas” de Regina, compartir un mate mientras salen mil historias de la familia que son para poner los pelos de punta de la emoción… Ahí te das cuenta de que la vida es simple y que solo necesitas a los afectos para ser feliz… ya me puse filosófica.


Me despedí de Cande y los demás, con el convencimiento de que nos veríamos en octubre para el casamiento de Chicho… pero voy al casamiento de una amiga, así que una semana mas (a esta hora) voy a estar en BA!!!

Los primos (y algunos sobrinos) después del Vía Crucis


Bonus track: el famoso letrero de la "Villa Uriburo" después de que Cuca reparó el error


Más fotos, acá

abril 17, 2007

“Letra y Música” (o de cómo Hollywood nos ayuda a construir al príncipe azul)

Lunes post Semana Santa. Tras tantas horas de viaje, obvio que me merecía alguna distracción, así que partí al cine a ver “Letra y Música”. Ya estaba algo advertida por la Carol que esta era una mas de las películas por las cuales no va a ser fácil encontrar al hombre de mi vida, pero así y todo fui.
La película parte con Hugh Grant muy en la onda Wham! cantando con su grupo el hit del momento, “Pop goes my heart”. El video es im-per-di-ble. Arranca carcajadas con algo de nostalgia. De hecho debe estar en youtube, es cosa de buscarlo. Focus. El tema es que después de ser un exitazo, el grupo se separa… y mientras el socio consigue fama y plata, nuestro pobre Alex solo consigue cantar en ferias y en las típicas reuniones de reencuentro de los colegios.

Pero, aparece una oportunidad de oro. La nueva estrella pop del momento, Cora, decide que sea él el que escriba su nueva canción: “Way Back Into Love”. Justo, por algo es película gringa y encima romántica, aparece en la vida de Alex, Sophie, que aparte de maltratar plantas, tiene muchísima facilidad para escribir… Lo demás es historia conocida.

¿Hay algo mas romántico que un hombre guapo y arrepentido le cante al amor de su vida? Si, que lo haga en inglés británico!!! El problema es que la probabilidad de encontrar al hermano gemelo o el clon de Hugh Grant tiende a cero… y si encima le agregamos que se tenga que fijar en uno, ahí bajan como a -47% si es que eso es matemáticamente posible…

Películas como esta, deberían tener alguna suerte de advertencia: “Esta película puede provocar decepciones en la vida real. Mujeres con el corazón roto u obstinadas en encontrar al príncipe azul, por favor abstenerse”. La otra, es que el Ministerio de Salud, en un arranque de originalidad, incluya este tipo de patologías cardiacas en el plan Auge… no se, yo lo tiro como idea.

El extraño suceso del perro a medianoche

Si, lo se: compro más libros de los que soy capaz de leer. Pero es que es superior a mi, si entro a una librería, fijo que salgo con al menos un libro. Y si la librería a la que entro es El Ateneo de Santa Fe en Buenos Aires… fregamos.

Hace algunos años atrás, fuimos con la Coti y la Cata a Buenos Aires de vacaciones. El panorama de la mañana siguiente a la que llegamos fue entrar al Ateneo. Cuento corto, yo, que en esa época moría por lo libros de cocina me pasé dos horas en el pasillo correspondiente, sentada en el suelo viendo cuantos libros me iban a caber en la maleta. Para la Cata fue más simple: se llevó el libro más denso, el más pesado y el que nadie se quería llevar.

Y es que yo elijo los libros por el título, lo que no siempre es sinónimo de buen libro. ¿Quién me iba a decir que “La boda de Hitler y Maria Antonieta en el infierno” no era un libro cómico, sino un ensayo filosófico del mas alto nivel?. A todo esto, lo debería buscar, tal vez ahora que soy mas madura…

En fin, para variar me voy por las ramas. Estaba yo paseando por el Alto Las Condes, cuando decidí entrar a la librería “sólo para ver que hay de nuevo”. Y lo vi. El libro que había salido recomendado en la Revista de Los Libros hace mil años y que yo juré que iba a leer: “El extraño suceso del perro a medianoche” de Mark Haddon. El libro es algo raro, pero no por eso malo. El narrador, es un niño de 15 años (Christopher) que tiene una clase de autismo. Y es eso mismo lo que lo hace tan querible. Es fanático de los números primos, es sumamente cuadrado y racional y no le gusta que lo apretujen. Su ídolo máximo es Sherlock Colmes, así que en cuanto ve que el perro de su vecina está muerto de manera poco natural, decide buscar al asesino.

Muy recomendable. En el viaje de Santiago a Córdoba me lo devoré.